Activación cognitiva
Cuando empiezan los olvidos, muchas familias compran un cuaderno de ejercicios, descargan una aplicación o proponen hacer crucigramas todos los días. La intención es buena: mantener la mente ocupada y evitar que las habilidades se pierdan.
Estas actividades pueden ser útiles, pero la activación cognitiva es más amplia que resolver pasatiempos. También ocurre al preparar una receta, conversar sobre una fotografía, aprender una canción o planear una salida. Lo que cambia es el propósito con el que se hace y la forma en que la actividad se adapta a la persona.